Las 5 etapas evolutivas de un emprendimiento

Conócelas antes de empezar tu proyecto

Emprender requiere de grandes dosis de creatividad e ingenio, pero también de una gran determinación y constancia. Además, debes saber que poner un proyecto en marcha implica conocer todas las etapas que puede atravesar para saber enfrentarse y adecuarse a ellas. Aquí las describimos de manera breve.

1. Gestación

Esos primeros días en los que estás dando vueltas a una idea, en los que piensas sus posibles salidas, su estructura y demás, componen la etapa inicial de un emprendimiento. Se trata de una etapa de visualización. Quizás tú no seas aún un emprendedor, pero sin duda estás desarrollando una serie de competencias que te llevarán a serlo. Esta etapa será diferente para cada uno, en forma y tiempo.

2. Puesta en marcha 

En esta segunda fase se desarrolla ya un modelo de negocio y se genera un prototipo del producto o servicio. En ella necesitarás seguramente inversiones superiores o de mayor tiempo para lograrlo. Es decir, estamos ante una fase que implica normalmente búsqueda de capital, de espacio en el que desarrollar el proyecto, y quizás también de socios o colaboradores.

3. Desarrollo inicial

Es el momento en el que inicias realmente tu empresa. Eso tiene varias implicaciones como que a partir de ahora necesitarás:

- estar en contacto constante con proveedores, inversores, clientes y posibles clientes
- desarrollar un plan de comunicación
- tener toda la documentación legal al día para poder facturar
- conocer las tendencias y novedades del mercado
- llevar la administración de manera ordenada y correcta

4. Crecimiento o consolidación

Esta etapa comienza cuando tu proyecto llega por primera vez a un punto de equilibrio. Este punto se consigue cuando logra tener iguales ingresos que gastos, por lo que es capaz de sostenerse sin necesidad de capital externo. Ahora ya no se sostiene mediante hipótesis del mercado, sino que empieza a tomar forma y se consolida como algo real.

5. Expansión

Es la fase final. Al fin, tu proyecto llega a la edad adulta y empiezas a escalar su modelo de negocio. ¿Qué quiere decir esto? Una vez alcanzado el punto de equilibrio, tendrás que tomar decisiones que permitan expandir el emprendimiento. Quizás estas impliquen recurrir a una ampliación de capital, ya sea por parte de inversores antiguos o nuevos, o una nueva petición de crédito. Eso hará que el proyecto necesite también nuevo personal y un cambio en el organigrama general. Vive así a una transformación o metamorfosis.