El elevator pitch perfecto

Secretos para metértelos a todos en el bolsillo

 

Hace un tiempo publicábamos estos consejos para estructurar tu elevator pitch con la ayuda de Jesús, un Thinkbigger de la 2ª convocatoria. Esta vez repasamos todos los secretos de un elevator pitch de impacto. Si estás preparándotelo para deslumbrar con tu proyecto, apunta estas pinceladas.
 

  • La mejor descripción. Tu proyecto es como tu bebé, y tienes que saber vender todas sus virtudes con esa misma ilusión en los ojos. A lo mejor te sirve un truco para exponerlo todo mejor: “somos el eBay/Amazon/Bitly/Wunderlist/LinkedIn de la educación/emprendimiento/integración/igualdad”... Las analogías son un recurso muy claro y muy efectivo a la hora de explicar tantas ideas de una forma tan breve.
     

  • El problema. Lo que quieres solucionar con tu idea también debería estar presente, aunque solo dure cinco segundos. Tienes que expresarlo de tal forma que los que escuchen sientan empatía y piensen: ¡hay que arreglar eso! Así se sentirán receptivos para escuchar esa ansiada solución que propongas.
     

  • El producto. Ya sea una app, una web, una herramienta, una plataforma online, una tienda… Da igual. En un elevator pitch, deberías enseñar algo de ella. Si ya has presentado tu solución, los receptores querrán hacerse una idea de cómo funcionaría, y ahí puedes ganar mucho terreno con lo visual.
     

  • Déjalos con ganas de saber más. En este tipo de “retos” tan breves, jugará a tu favor el mostrar las cartas. Creer en lo que haces y comunicarlo con ilusión es clave para que el que te escucha reciba tus ganas. El objetivo no es vender, sino captar atención. Muestra tus cartas, pero prueba a dejarles a todos con la miel en los labios: verás cómo se acercan a ti para preguntarte por algún otro detalle de tu proyecto.
     

  • Sonríe y relájate. Un elevator pitch puede ser una experiencia maravillosa si te dejas llevar. Y cuando decimos “dejarse llevar”, nos referimos a este proceso: has tenido una idea, te han ayudado a potenciarla, has mejorado muchos de sus aspectos, estás orgulloso de ella, quieres mostrarla, quieres recibir inspiración de otras mentes creativas y quieres dar lo mejor de ti en esos segundos. Parece difícil, pero en realidad ya lo tienes. Ya está. Vívelo, súbete ahí conociendo tus puntos fuertes y con predisposición a las preguntas o críticas, porque nadie mejor que tú sabe todo lo que has luchado por ese proyecto. Pero se lo vas a enseñar. ¡Ya te digo que se lo vas a enseñar!