Economía circular: todo se transforma

Te descubrimos los secretos de la economía circular, la primera teoría económica que reúne conceptos empresariales y ecológicos en perfecta armonia y que te ayudará a encontrar nuevas ideas de negocio, implementar las tuyas o mejorar la situación económica de tu marca. 

Ahora, cuando más se viene repitiendo la idea de que el crecimiento económico es insostenible, se asienta con más fuerza la idea de la economía circular. La teoría, de raigambre ecologista, aboga por una concepción del aprovechamiento de los recursos ya creados, por compartir estos entre varias empresas o asociaciones para reducir costes y, sobre todo, para ajustarnos a un consumo sostenible de la riqueza natural del planeta.

La teoría de la economía circular concibe el marco económico como si fuera un ecosistema natural en el que se deja atrás el actual modelo de consumo para optar por un modelo donde los recursos consumidos no se conviertan en desechos si no que tengan una vida infinita. La teoría, además, es aprovechable para recuperar infraestructuras abandonadas o sin uso y compartir recursos entre varias empresas o asociaciones para reducir los costes. 

Muchas son las empresas que ya conciben su crecimiento en estos términos. Modelos más cercanos a la economía colaborativa, a la participación y la interacción entre nuestra marca y los clientes y, sobre todo, la necesidad de establecer vínculos con otras empresas y asociaciones para emprender proyectos más ambiciosos y, a la vez, más económicos.

Acercarse y conocer este modelo es una buena oportunidad para emprender a bajo coste, para adoptar estrategias más dinámicas y, sobre todo, para depender menos de primeras grandes inversiones. Ahí fuera hay todo un mundo de posibilidades fuera de los planes convencionales. La Fundación Ellen McArthur y la Comisión Europea informaron este año de la transacción a la economía circular ahorraría más de 600.000 millones de euros en gastos. Más tendencia al reciclaje, a la conservación de los recursos y, sobre todo, a la explotación y transformación de infraestructuras ya creadas (rediseñar viejos edificios como espacios colaborativos o de almacenaje, compartir dichos espacios en régimen de coworking, establecer alianzas comerciales para disfrutar de las mismas redes de distribución o paquetería etc.)

Emprendedores de todo el mundo trabajan ya en la creación de ecosistemas económicos eficientes y han encontrado una razón de negocio en los mismos: desde la recuperación de prendas textiles, hasta la maximización de los recursos en algunas zonas del Tercer Mundo o la gestión de espacios laborales temporales son algunas de las áreas donde se puede encontrar una buena veta de negocio a la vez que echamos una mano al planeta.